LXIII. EL GRAN PACO GENTO

A menudo los héroes son desconocidos. Benjamin Disraeli

En estos días, donde mucho se está hablando de la posibilidad de que Sergío Ramos alcance a GENTO, en el caso de que ganemos la Champions, toda vez que Ramos tiene 22 títulos, por los 23 de GENTO, vamos a hacer un pequeño homenaje a FRANCISCO GENTO.

Francisco Gento

Nacido en Cantabria el 21 de Octubre de 1933, debutó en primera división en 1953 como jugador del RACING DE SANTANDER, y llegaría al Madrid en la temporada 53-54, donde permanecería en la primera plantilla durante 18 temporadas hasta la 70-71. Su palmares es único. 12 LIGAS, 2 COPAS DE ESPAÑA, 6 COPAS DE EUROPA y 1 MUNDIAL DE CLUBES, todo ello tras 600 partidos oficiales con el club.

Formó parte del posiblemente mejor equipo del REAL MADRID de todos los tiempos, siendo miembro de aquella mítica delantera que todos conocemos: GENTO, PUSKAS, DI STEFANO, RIAL y KOPA. Insuperable diría yo. Es de destacar su 6.ª Copa de Europa conseguida en la temporada 65-66 con el equipo de los «Ye-Ye», formado en su mayoría por jóvenes jugadores nacionales, cuando GENTO ya lo había ganado todo, y estaba en sus ultimas temporadas.

Sin embargo, sus comienzos no fueron fáciles, porque todo el mundo decía que solo era un velocista, pero que siempre se dejaba el balón atrás. Hasta tal punto, la gente no estaba contenta que estuvo a punto de ser devuelto al RACING DE SANTANDER, porque no valía para el MADRID….. Ello nos debe hacer pensar en muchas de las críticas que ahora lanzamos a los jóvenes valores del club, y que quizás un día nos den muchos títulos. Debemos tenerlo presente.

Es el único jugador en el mundo que ha conseguido la proeza de ganar 6 COPAS DE EUROPA, un récord que hoy en día parece que nadie pueda superar.

Gento con sus 6 Copas de Europa

Fue un extremo inigualable, siendo conocido por esas carreras en la banda izquierda, con el sobrenombre de LA GALERNA DEL CANTÁBRICO. Baste aquí señalar las palabras de un defensa del MANCHESTER UNITED tras enfrentarse al mismo: «Gento corre mucho, pero lo peor no es cómo corre, lo peor es cómo se para.»

Sin duda, estamos ante una Leyenda Blanca, y no conviene que lo olvidemos.

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